El Corazón de Jesús traspasado por nuestros pecados

Fragmento:

“Y uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”

— Juan 19, 34.

Reflexión:

De la herida del costado nace la Iglesia y se abren para nosotros los sacramentos. Contemplemos con gratitud ese Corazón herido, que sigue latiendo por nuestra salvación. Hoy, ofrezcámosle reparación por tantas ofensas que recibe.

El Corazón de Jesús, fuente de todos los bienes

Fragmento:

“En el Corazón de Cristo están todos los tesoros de sabiduría y de ciencia; en Él habita la plenitud de la divinidad.”

— Papa Pío XII, Haurietis aquas, 1956.

Reflexión:

El Corazón de Jesús no es solo símbolo, sino la fuente viva del amor divino y humano del Redentor. De Él brota toda gracia. Comencemos este mes pidiendo conocer y amar más profundamente ese Corazón que tanto nos ha amado.