Pensamiento del día

Publicado por: Juan Sobiesky

No vino para la foto

Publicado por: Bilbo

Hoy ya no se predica sobre la existencia del infierno para no asustar a la gente, dicen.
Vino la Virgen a Fátima y les mostró el infierno a tres niños.

Hoy se da a entender que toda persona que muere está en el cielo o está mejor que antes y que ahora ya descansa.
Vino la Virgen a Fátima y les mostró a los pastorcitos la cantidad de almas que se condenan eternamente.

Hoy se enseña que hay que vivir lo mejor posible y disfrutar todo lo que podamos al máximo.
Vino la Virgen a Fátima y pidió que aceptemos los sufrimientos de esta vida y los ofrezcamos.

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La Santa Misa es verdadero Sacrificio

Servus Cordis Iesu

La santa Misa, según la enseñanza de la fe, no es otra cosa que la repetición y la continuación del sacrificio de la Cruz. Se dice que es la repetición y continuación del sacrificio de la Cruz, en cuanto nos consta por la doctrina católica que la santa Misa es el mismo sacrificio que Jesucristo hizo a Dios de sí mismo.

Esta verdad importantísima nos la enseña y propone la Iglesia católica por medio del Catecismo Romano. He aquí sus palabras: “Confesamos y así se debe creer, que es uno y el mismo Sacrificio el que se ofrece en la Misa y el que se ofreció en la Cruz, así como es una y la misma ofrenda, es a saber, Cristo Señor nuestro, el cual sólo una vez vertiendo su sangre se ofreció a sí mismo en el ara de la Cruz. Porque la hostia cruenta e incruenta no son dos, sino una misma, cuyo sacrificio se renueva cada día en la Eucaristía, después que mandó así el Señor: Haced esto en memoria mía. Y también es uno solo y el mismo Sacerdote, que es Cristo Señor nuestro. Porque los Ministros que celebran el Sacrificio, no obran en su nombre, sino en el de Cristo, cuando consagran el Cuerpo y la Sangre del Señor. Y esto se muestra por las mismas palabras de la consagración. Ya que no dice el Sacerdote: Esto es el Cuerpo de Cristo; sino: Este es mi Cuerpo. Porque representando la persona de Cristo Señor nuestro, convierte la substancia del pan y del vino en la verdadera substancia, de su cuerpo y sangre”.

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