Descansar en Dios

Fragmento:

“Nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti, Señor.”

— San Agustín, Confesiones, I, 1.

Reflexión:

Toda búsqueda humana culmina en Dios. Solo Él sacia el corazón y da paz al alma. Buscarlo en la oración, en los sacramentos y en el amor al prójimo es encontrar el verdadero descanso.

Templo del Espíritu Santo

Fragmento:

“El templo de Dios es santo, y ese templo sois vosotros.”

— Cfr. 1 Corintios 3, 17.

Reflexión:

El alma en gracia es morada de Dios. Cuidarla con pureza, respeto y amor es custodiar un tesoro divino. Recordar que somos templo del Espíritu Santo nos mueve a vivir con dignidad y devoción interior.

Escuchar a Dios

Fragmento:

“Orar es hablar con Dios; vivir bien es escucharlo.”

— San Agustín, Sermón 161, 2.

Reflexión:

No basta con hablar mucho en la oración; es necesario escuchar. Dios habla en el silencio, en la conciencia, en la Palabra. Escucharle con docilidad es dejar que Él transforme nuestro corazón.