Fragmento:
“Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.”
— Aparición de la Virgen a Santa Catalina Labouré, París, 1830.
Reflexión:
La Virgen se muestra cercana y maternal a quien la invoca con fe. La Medalla Milagrosa es signo de su amor y de su deseo de derramar gracias sobre quienes confían en su intercesión.