Escuchar a Dios

Fragmento:

“Orar es hablar con Dios; vivir bien es escucharlo.”

— San Agustín, Sermón 161, 2.

Reflexión:

No basta con hablar mucho en la oración; es necesario escuchar. Dios habla en el silencio, en la conciencia, en la Palabra. Escucharle con docilidad es dejar que Él transforme nuestro corazón.

La oración perseverante

Fragmento:

“Es necesario orar siempre y no desfallecer.”

— Cfr. Lucas 18, 1.

Reflexión:

La oración es como el aliento del alma: sin ella, el espíritu desfallece. Perseverar, incluso cuando parece que Dios calla, es prueba de fe y confianza en su amor providente.

El silencio fecundo

Fragmento:

“El silencio es la lengua de los ángeles.”

— San Bernardo de Claraval.

Reflexión:

En un mundo lleno de ruidos, el silencio se convierte en un bien escaso y necesario. Guardar silencio interior y exterior abre espacio a la voz de Dios y nos dispone a escuchar con amor.