Presentación del Señor

Fragmento:

“Mis ojos han visto a tu Salvador.”

— Lucas 2, 30.

Reflexión:

Simeón reconoce en el Niño a la salvación esperada. También nosotros estamos llamados a descubrir a Cristo en la vida cotidiana y a ofrecerle todo nuestro ser con fe y gratitud.

La obediencia que salva

Fragmento:

“Como por la desobediencia de un hombre muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos.”

— Romanos 5, 19.

Reflexión:

La obediencia de Cristo, hasta la muerte de cruz, es fuente de salvación para todos. Nuestra obediencia, humilde y confiada, nos une a la suya y hace fecunda nuestra vida.