La alegría cristiana

Fragmento:

“Servid al Señor con alegría.”

— Salmo 99, 2.

Reflexión:

La alegría cristiana nace de saberse amado por Dios. No depende de circunstancias externas, sino de la comunión con Él.

La docilidad al Espíritu

Fragmento:

“Los que son guiados por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.”

— Romanos 8, 14.

Reflexión:

Dejarse conducir por el Espíritu Santo es vivir en libertad interior. Él inspira, corrige y fortalece el alma fiel.

La vigilancia espiritual

Fragmento:

“Velad y orad.”

— Cfr. Mateo 26, 41.

Reflexión:

La vigilancia protege al alma de la tibieza. Orar con constancia mantiene despierto el amor a Dios.