Confianza sencilla

Fragmento:

“Dios ama al alma sencilla que confía en Él en todo.”

— Santa Catalina de Siena, Carta 368.

Reflexión:

La confianza es la flor de la humildad. Quien se abandona como un niño en las manos del Padre no se pierde jamás. La sencillez de corazón atrae la ternura de Dios.

La humildad que eleva

Fragmento:

“El alma no se engrandece sino humillándose.”

— San Bernardo de Claraval, Sermón sobre la humildad, 1.

Reflexión:

Quien se reconoce pequeño ante Dios se hace grande ante sus ojos. La humildad no rebaja, sino que eleva, porque abre el alma a la acción de la gracia y la dispone a recibir los dones del cielo.

La fortaleza en la debilidad

Fragmento:

“Cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

— Cfr. 2 Corintios 12, 10.

Reflexión:

La verdadera fuerza no está en la autosuficiencia, sino en reconocer nuestra fragilidad y apoyarnos en Dios. Su gracia se manifiesta con más claridad en quienes confían humildemente en Él.

El poder de la humildad

Fragmento:

“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.”

— Cfr. Mateo 11, 29.

Reflexión:

La humildad no humilla, sino que eleva. Al seguir el ejemplo de Cristo, descubrimos la grandeza de servir y el gozo de no buscar otra gloria que la de Dios.